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Chak Chel

Chak Chel

La mitología maya es una de las más estudiadas, ya que encierra miles de misterios, dentro de ese misterio está Chak Chel.

Además, en la actualidad parte de la cultura maya prevalece en la población campesina de Yucatán y parte en Guatemala.

Y como dato curioso, la lengua maya es hablada aun hoy en día, por alrededor de unas 300.000 personas.

Entre sus deidades, está una Diosa multifacética, la Diosa Chak Chel, misma que también podrás encontrar en muchos textos como Ix Chel. Y es que representa dos caras en una misma Diosa.

Por un lado, Ix Chel simboliza a la Diosa del amor, la gestación, la luna, la medicina, entre otros. Y, por otro lado, personifica a una malvada anciana, Diosa de la Luna, que también representa a la muerte.

Puede simbolizar varios aspectos de la vida, como una hermosa mujer que aparece con un conejo, representando la fertilidad; como una anciana que lleva una jarra de agua en su cabeza que se interpreta como una forma de enviar inundaciones para el fin del mundo y fuertes aguas a la Tierra; también la verás portando unas serpientes en su cabeza, entre otras tantas atribuciones.

Una de sus leyendas, Chak Chel en el amor

Chak Chel estuvo casada con Itzamná, con quien tuvo 13 hijos. Una de sus fascinantes leyendas dice que cuando los Dioses eran personas mortales, Chak Chel o Ix Chel, era una encantadora princesa, que tenía admiradores por doquier.

Uno de ellos era Itzamná. Pero, de pronto llega un príncipe que pertenecía a otro imperio, quien al verla quedó deslumbrado por su belleza, de hecho, se enamora perdidamente de ella.

Los pobladores le advierten a Itzamná que el recién llegado príncipe estaba pretendiendo a su Diosa, empezando así una fuerte riña entre ambos, donde se disputaban el amor de la princesa.

La hermana mayor de Chak Chel, llamada Ixtab, propone que ambos caballeros peleen a muerte por el amor de Ix Chel, sin saber que la princesa realmente estaba enamorada de Itzamná.

Emprendiendo una lucha entre ambos, resulta muerto Itzamná. La princesa al ver este fatídico escenario, encomendó su alma a Ixtab, y luego se quita la vida. De hecho, Ixtab luego de maldecir al que le quito la vida a Itzamná, paso a ser la Diosa del Suicidio.

Juntos después de la muerte

Las almas de los dos enamorados fallecidos suben al cielo gracias a las doncellas de la princesa, donde Itzamná paso a ser el Dios Sol, e Ix Chel paso a ser la Diosa Luna, y naturalmente su esposa.

Itzamná, quien estaba agradecido por la prueba de amor de su amada, en su honor dividió la noche y el día, dándole brillo a la noche con las estrellas, que según cuenta la leyenda, son las almas de las doncellas que los ayudaron a subir al cielo, tanto a él como a su amada Ix Chel.

Por ello, cada Fuego Nuevo es un ritual que realizaban los aztecas, que significaba una renovación de esperanzas.

La leyenda cuenta que Ix Chel renace y hace que las doncellas se enamoren y les permite procrear frutos de ese amor con un hijo. Por esta razón, también es conocida como Diosa de la Fertilidad y del Parto.