Saltar al contenido
inanna

Dentro de las deidades de Sumeria está Inanna, que según la leyenda era la Diosa del amor, de la fertilidad, del sexo, e incluso se le relaciona con Venus, poseedora de erotismo y sensualidad; y, por otro lado, se le considera la Diosa de la guerra. Debido a todas estas atribuciones, es que esta deidad es una de las más complejas del grupo.

En algunos relatos se le caracteriza como una Diosa sumisa ante la autoridad patriarcal; mientras que en otras leyendas la reflejan como ambiciosa y caprichosa, que según manipulaba y seducía a los Dioses, e incluso maltrataba a sus amantes; y una guerrera a la que le daban ataques de ira, que la hacían pasar de ser la más bella a la más terrible de todas.

Ishtar (tambiñen se le conocía por este nombre) era sin lugar a dudas la deidad mas venerada y famosa en la cultura babilónica, también en la religión Asiria ocupaba un lugar muy importante. Adorada bajo varios nombres diferentes ya sea: Anunit, Sarpanit entre otros.

Algunas de sus cualidades mas importantes era la de diosa madre y también la de diosa del amor, Ishtar sería la fuente, la conexión entre todos los poderes generadores de la naturaleza y por supuesto también generadores de la humanidad.

Inanna y su amor por Dumuzi

A la Diosa Inanna se le atribuyen numerosos romances. Una de sus leyendas cuenta de su amor por Dumuzi, que empezó cuando un día Utu, quien era hermano de Inanna y era el Dios Sol, le dice a su hermana que ya era hora de que se casara, colocándole una especie de velo de novia; esta noticia llegó a oídos de muchos hombres.

Sin embargo, dos de ellos deciden luchar por su amor. Uno es Dumuzi, quien era el Dios de la ganadería, con un terrible carácter que incluso le describe como violento y alcohólico; y el otro era Enkimdu, el Dios de la agricultura, que al contrario, tenía un temperamento de hombre tranquilo y amable.

Por supuesto, Inanna sintió más atracción hacia Enkimdu, pero su hermano Utu le dijo que le convenía más unirse a Dumuzi, ya que este era ganadero, y le podría suministrar alimentos como queso y carne; porque Enkimduera un simple agricultor, que solo le podría ofrecer granos y frutas. ¡Vaya interesado!

Y por supuesto, mientras ella decidía a cuál de los dos hombres elegir, Dumuzi retaba a cada instante al tranquilo Enkimdu.

Es así, como la Diosa decide elegir a Dumuzi, mientras que el perdedor como buen caballero simplemente se retira del medio.

Muchos dicen que Inanna en un principio rechazaba a Dumuzi, quien la intentaba convencer siempre de que se uniera a él, lográndolo finalmente. Obviamente, deciden consumar su unión amorosa, y gracias a la fertilidad de la Diosa, luego de acostarse con Dumuzi, los árboles y las semillas crecieron, fertilizando los campos y generando fructíferas cosechas.

El viaje de Inanna a Irkalla.

inanna diosa sumeria

Esta es una de sus más famosas leyendas, y es el descenso de Inanna al Inframundo con la idea de visitar y retar a su hermana Ereshkigal,quien hacía poco había enviudado. Irkalla era conocido como el inframundo, un lugar oscuro a donde se suponía que enviaban las impurezas, y donde los recuerdos se perdían para no regresar.

Antes de partir al inframundo, Inanna le dice a su más fiel sirvienta Ninshubur que si no regresaba en tres días, acudiera a pedir ayuda a los Dioses Enki, An y Enlil. Y es que no solo iba a visitar a su hermana, sino que quería tomar el mandato en el reino.

Vistiéndose como una reina para ir a visitar a su hermana, con un turbante, collares, peluca, algunos utensilios para defenderse y demás, parte su camino a Irkalla.

Al llegar a la puerta es recibida por el portero Neti, a quien le dice que entrara para asistir a los rituales funerarios de Gugalanna, quien era el esposo de su hermana.

Pero cuando Ereshkigalse entera de la presencia de su hermana, se enfurece, mandando a todos a cerrar las siete puertas del inframundo para evitar que su hermana Inanna entrara a él; o que la única manera que le permitieran entrar era pasando a través de las 7 puertas, una por una.

Neti le dice a Inanna que esa era la condición, pero que al ir entrando en cada una de ellas, debía ir despojándose de una prenda de vestir. Inanna acepta y así decide entrar. Cuando ya cruza todas las puertas, finalmente llega al trono de su hermana, totalmente desnuda.

Ishtar, Diosa de la fertilidad

Ishtar por otro lado era la diosa de la fertilidad y como antes mencionábamos la diosa del amor y diosa de la procreación, pero como cualquier otra diosa también tendría que tener un lado oscuro y por lo tanto era la diosa del derramamiento de sangre., una diosa de la destrucción.

Se le acostumbraba describir y personificar montando sobre su animal sagrado que era el León, el amante por el que habría bajado al inframundo era el dios de la cosecha.

Esta diosa se proclamo a si misma la diosa de la mañana y la diosa de la noche, algunas leyendas la representan como la hija de Anu, pero mas sin embargo hay otros que dicen es hija de Sin. También se le relacionaba con la prostitución.

Se dice que cuando esta diosa bajaba a la tierra siempre estaba acompañada por cortesanas y rameras, ella también es descrita en algunas historias como la cortesana de los dioses, porque si algo es cierto esta diosa tenía muchos amantes.

Algunos mitos cuentan que era la diosa de la luna, mientras que otros dicen que era en realidad la madre de la luna.

Lo que si es cierto es que tenía un vinculo directo con la luna y que era una deidad adorada y bastante reconocida.

No cabe duda alguna de que los mitos y leyendas, sobre todo los relacionados con dioses y diosas nunca dejan de sorprendernos y enriquecer nuestro pasado.

La representación divina del lado femenino

Ishtar

Es un mundo mágico que sin duda nos intriga y llena de imaginación, con historias tan magnificas e interesantes, que sobre todo resaltan la fortaleza de la mujer.

Nos merecemos ser retratadas no solo como deidades sino que además resaltando nuestros puntos fuertes, nuestra capacidad de amar, de dar vida y de luchar por lo que creemos y queremos.

Ishtar refleja ese lado femenino que demuestra que también podemos ser una guerreras y entrar en batalla sin miedo cuando lo creemos necesario.

La debilidad no tiene porque ser una característica exclusivamente femenina, no somos débiles, somos valientes y en ocasiones frágiles pero solo porque sabemos que debemos serlo.

La luna tan sublime y delicada, pero a la vez tan imponente con su maravillosa capacidad de cubrir con un velo blanco todo cuanto toca es a mi parecer nuestro mejor emblema. Ese poder también lo tenemos nosotras, esa capacidad de volver blanco lo que se creía oscuro y sin salida.

Y si en la vida real las mujeres somos increíbles, en las leyendas y mitos no podríamos quedarnos atrás, no podríamos ser menos, por ello se describen diosas tan sobrenaturales y perfectas.

Ishtar cruzó algo mas allá del infierno por amor, lucho hasta triunfar, nunca dio un solo paso atrás, lo que me recuerda cuando una futbolista aun lesionada continua luchando, o cuando una mujer a punto de parir con tan fuertes dolores se aferra a la vida de la personita que lleva dentro.

Porque la vida es eso, es una lucha constante por sobrevivir y ser fuertes e imparables. Y porque también somos debilidad, somos carne y pasión, podemos ser tantas cosas en una sola.

Tenemos esa enorme capacidad de adaptarnos a todo lo que venga, con coraje y sobre todo con confianza en nosotras mismas.

Guerra de hermanas

Por supuesto, se dio inicio a una guerra entre ambas, donde Inanna muere, y al igual que ella, también muere la naturaleza, y ningún ser vivo en la Tierra, ni hombres ni animales, tenía deseo de aparecer.

Al darse cuenta que Inanna no regresaba, su sirviente va en la búsqueda de los tres dioses, encontrándose que An y Enlil se negaban a ayudar a Inanna; pero para su suerte, Enki accede y decide crear a dos criaturas, quienes debían entretener a Ereshkigalpara luego ofrecerle agua y comida de la vida a Inanna y lograr revivirla; quien tendría que buscar un sustituto que ocupase su lugar en el inframundo.

Finalmente, Inanna al regresar a la Tierra se da cuenta que Dumuzi no estaba tan triste ni de luto por la supuesta muerte de su esposa, si no que más bien había decidido ocupar su lugar; así que es a Dumuzi a quien envía al inframundo. Lo mejor es que esta Diosa guarda muchas otras historias, increíble ¿cierto?