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Ceres

Ceres, diosa romana de la agricultura, el grano y también del gran amor que siente una madre por sus hijos.

Hija de Saturno y Ops, ella es hermana de Júpiter y a su vez madre de Proserpine. Una deidad muy valorada, muy querida y además muy respetada en la Antigua Roma.

Al ser la diosa de la cosecha era un tipo de deidad muy idolatrada y los motivos del por que son evidentes, puesto que en aquella época el cultivo y la cosecha era el todo.

Era el motor de la mayoría de las familias y también era la principal fuente de alimentos y tener una diosa que ayudase a todo ello, era sinónimo de ser una diosa tan poderosa como imprescindible.

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Ceres, la diosa de la agricultura

El servicio que ofrecía a la Antigua Roma era alto, puesto que ella era la que daba el mejor de los regalos; El cultivo de la tierra, el regalo de las cosechas.

Como bien sabrás, las diosas romanas y las diosas griegas tienen muchos puntos en común, y la mayoría de diosas comparten mismos atributos.

La equivalencia a la diosa de la agricultura romana es la diosa griega Deméter, lo cual una vez más deja bien claro la importancia de las diosas griegas en la Antigua Roma.

Además, Ceres no fue únicamente aquella diosa que regalaba la tierra fértil y a su vez era la encargada de la buena cosecha.

Esta deidad también era la responsable de enseñar la fertilidad de la tierra, de cultivar y saber preparar tanto los granos como el maíz.

Es decir, ella era la encargada de que los agricultores tuviesen el conocimiento de la agricultura, así como de los alimentos que cultivaban.

Cabe destacar que esta diosa tenía otra peculiaridad por la que era también muy valorada y es que como bien sabes tanto los dioses como las diosas romanas no eran seres humanos normales, ni mortales.

Por ello, no tenían espacio entre los humanos, quizás en alguna ocasión podían tener “incursiones” junto a los humanos, pero eso era rara vez.

No obstante, esta diosa si solía relacionarse con las personas comunes, por ello era aún más valorada y querida.

El culto a la diosa romana de la cosecha

Ceres diosa romana de la agricultura

Una diosa que podría bien denominarse como “cuidadora de los humanos” tenía y por merito propio uno de los festivales más famosos e importantes.

El Cerealia, nombre del festival, se celebraba cada 19 de Abril y se hacía en el templo de la colina del Aventino.

No obstante no era el único festival, ya que un rito de la fertilidad en la tierra de la Antigua Roma llamado Ambarvalia, también se hacia en su honor.

Por ello, a esta diosa se le puede considerar no solo como muy venerada y amada, sino sobre todo como muy importante dentro de la cultura de la Antigua Roma.

Ceres y el cambio de las estaciones.

Era tal la importancia de esta diosa, que la misma estaba presente en la explicación romana acerca del cambio de las estaciones.

Se cuenta que Ceres, fue la hermana de Júpiter y madre de Proserpine. No obstante, su hija fue raptada por Plutón (Dios del inframundo) lo hizo para que esta fuese su mujer.

Ceres persiguió a su hija cuando esta se fue del planeta tierra, no obstante se enteró de que Plutón recibió el consentimiento de Júpiter para que Proserpine fuese su mujer.

Es ahí cuando la deidad Ceres se enfado y se fue a vivir con los humanos, lo hizo disfrazada de una mujer muy mayor, de una anciana.

Cuando eso pasó, hizo que todo el cultivo se parase, que nada creciese, causando hambre y un kaos en la humanidad.

Como es evidente, tanto Júpiter, como el resto de dioses romanos trataron de hacerle cambiar de opinión y fue su hermano quien supo que solo recuperando a su hija, se volvería a tener la normalidad esperada.

Por lo que fue hasta el inframundo y la recupero, no obstante… Plutón le dio de comer a Proserpine y eso tenía un significado.

Cuando alguien comía del inframundo, tenía la obligación de volver 4 meses al año. Por lo que Proserpine salía en primavera hasta otoño con su madre.

Tiempo donde las plantas no pierden las hojas y el cultivo como la cosecha se hace posible. No obstante, en Otoño, cuando Proserpine vuelve al inframundo, las hojas se caen y el cultivo es imposible.