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XOCHIQUETZAL

XOCHIQUETZAL

Xochiquetzal significa Flor Preciosa y es la Diosa de la Belleza, placer, amor y arte.

Su etimología en náhuatl (Xochitl: flor, Quetzalli: hermoso) se debe a que su nombre también es escrito como Xochiquetzalli o Xoquiquetzatl.

Otro nombre por el que se le conoce a la Deidad es Ichpóchtli que significa doncella, jovencita o chica.

Por otra parte, esta Diosa esta enlazada con la fertilidad de la tierra, la belleza y las tentaciones carnales.

Asimismo, es considerada la protectora doméstica, de los artesanos, tejedores, pintores y de las prostitutas a quienes se les llamaba Aiuanime.

Xochiquetzal está representada con un ramo floral en su mano por lo que le da el significado icónico a su nombre.

También, se puede ver representada con una tejedora que simboliza su dominio sobre el arte del quehacer en el hogar.

Sin embargo, cuenta con aproximadamente 44 representaciones diferentes. Aunque, siempre con su simbolismo de una mujer joven con encantos, deseo y placer sexual.

La Diosa Xochiquetzal era venerada con la creencia de que se obtendría sensualidad, belleza, parto, danza, fertilidad, estabilidad amorosa y todo lo relacionado al sexo y las artes.

Es hija de Tlazoltéotl la Diosa de la Inmundicia y purificación. De la misma manera, se conoce que tuvo varios esposos.

Se dice que fue la primera esposa del Dios del agua Tlácoc aunque luego fue secuestrada por el Dios de la noche Tezcatlipoca con el que se casó.

Además, otros de sus esposos fue Mixcoatl con el que procreo a su hijo Quetzalcoatl.

Festival para honrar a Xochiquetzal

Xochiquetzal no solo era una Diosa de la belleza, también poseía poderes muy fuertes.

Es por ello, que existen mitos donde se dice que podía transformar a las personas en escorpiones.

Se honraba en el festival de Tóxcatl el cual se celebraba en el mes de mayo que en azteca lleva su mismo nombre.

En esta celebración se seleccionaba a una mujer joven que personificara a la Diosa. La cual luego sería sacrificada desollando su piel.

Luego, esa piel era utilizada por uno de los sacerdotes de Xochiquetzal y entre danzas y confesiones de los devotos el sacerdote simulaba estar tejiendo sentado en un telar.

Además, se provocaban cortadas en la lengua para ofrendar a la Diosa con su sangre.

Sin duda alguna esta diosa tenía todo lo necesario para ser tan respetada, como amada. Una de esas diosas de la belleza que está envuelta en numerosas leyendas.